Tras un duro despertar, recogemos bártulos y abandonaremos el plateresco salmantino para introducirnos en la época medieval de las ciudades extremeñas de Cáceres y Trujillo. Por el camino dejaremos atrás las tierras donde pacen con total tranquilidad nuestros más queridos productos ibéricos... igual una paradita... aunque yo ya hecho de menos la fruta fresca después de tanta carnaza.
Vaaamos equipo!!
ResponderEliminarLos rezagados que llegamos el dia 2 ya llevaremos unos kiwis y unos tuppers con borraja para purificar el cuerpo y la mente.
Celebrad San Saturnino con Productos del Jerte!